Hace pocos años, las luces que emanaban de las estrellas latinoamericanas alumbraban el continente con presencia y talento, desde México hasta Chile se formaba numerosos artistas que en grupo o solos viajaban por el continente llevando arte, música y lo que los coreanos llaman como “visual”.
México era un país “semillero” de actores, cantantes y otros artistas, los cuales exportaban al mundo su talento, los grupos de música uno tras otro lanzaban álbumes, los cuales eran escuchados por millones de personas, incluso contaban con propio canal de televisión, el “canal de las estrellas”.
Otros países como Chile, Argentina y Brasil tampoco se quedaban atrás, también y aunque con menos frecuencia, en Perú se formaban bandas de música y solistas que eran escuchados en varios países de habla hispana.
Para el caso de la moda y belleza, Colombia y Venezuela, eran los máximos exponentes, Venezuela era un país exportador de “Reinas de belleza”, sus bellas mujeres se hacían con los trofeos a nivel mundial, su participación en los certámenes de belleza era toda una industria, que hacían de aquel país digno de imitar y elogiar.
Pero hoy, la situación es muy distinta, la luz de esas estrellas se ha apagado y la que llega es de hace mucho tiempo atrás. Ya no hay grupos de jóvenes cantando pop, baladas o rock o música latín pop, ya no existe la base de “fans” que seguía de cerca a los nuevos grupos, es como si una sombra hubiera descendido de un volcán, esparciendo ceniza por todos lados, evitando la visibilidad y causando confusión.
Las estrellas, artistas y diversos representantes de la cultura de sus países ahora son víctimas de las corrientes ideológicas que están intentando apoderarse de ellos, de la sociedad, cubriéndolos con un traje al estilo de “Venom” y convirtiéndolos en soldados sin voluntad y defensores de ideologías de misera y hambre.
Otros han caído junto con sus sociedades, con sus países, como por ejemplo México y Venezuela, al igual que Argentina y Brasil, en ellos ya no hay más grupos, no hay más “misses”, no hay más novelas, mucho menos películas, muy por el contrario, existe en esos países, recorte de libertades, corrupción, inflación, hambre y miseria por todos lados, ¿los culpables?, los presidentes con sus ideologías de izquierda.
Como poder preocuparse o emplear tiempo en cantar, si hay que “buscar la forma de sobrevivir”, ¿como hacer una película y que sea vista por todos, si muchos artistas han ido en contra de su misma sociedad?
Es una guerra entre la cultura a la cual debemos de defender y la barbarie, la esclavización mental y la degradación humana, ¿Cómo podemos crear arte y cultura si muchos odian lo que son incluso al país que les dio la vida?
Si queremos ver brillar nuevamente a nuestras estrellas, tenemos que quitar toda esta ceniza de nuestras vidas, de nuestra mente, liberarnos a nosotros mismos y a nuestros hijos de ideologías que no contribuyen con nada bueno, no traen progreso ni bienestar.
Es el único camino para comenzar de nuevo a salir del hoyo del subdesarrollo que nos encontramos y el cual parece que no queremos salir nunca.