Nota 20260902-5149:
La mayoría cree que los únicos que tienen el «poder» son los políticos, los funcionarios o los empresarios, pero nada más alejado de la verdad, todos tenemos el «poder», poder para hacer el bien o el mal a otros, a nosotros mismos, poder para decidir si obrar correctamente o no.
Aunque un gran porcentaje de este poder es efímero, lo es mientras dura y sus consecuencias pueden ser duraderas.
Bienaventurados los que usan ese poder para hacer cosas correctas, buenas, para el bien de los demás y de ellos mismos, aunque solo sean unos pocos.