Nota 20230802-3707

Ayer, caminando por la calle, pude ver una bandera en lo alto de una casa, la combinación de la penumbra y lo “sola” que se veía me hizo pensar que igualmente se siente nuestra Patria.

No son dignos de llamarnos peruanos todos aquellos que en lugar de construir, destruyen, que en lugar de hacer respetar la ley, la pasan por encima, que en lugar de trabajar y contribuir al desarrollo, no trabajan y evitar que otros trabajen.

No son dignos de llamarse peruanos todos los funcionarios, policías y militares que se dedican a saquear las arcas del Estado, se dedican a calentar el asiento como mediocres seres humanos en lugar de aprovechar esa oportunidad de servicio para hacer un Perú más grande.

Somos tercermundistas y aunque tengamos una gran nación, no somos dignos de ella porque no le llegamos ni a los zapatos.

Nota 20230731-3656

Visitando el sitio web del Instituto de Arte de Chicago, me propuse conocer algo de las obras de Picasso, en vista de que mi artista favorito es Vincent van Gogh, no conozco mucho acerca de las obras de otros artistas, así que revisando me encontré esta obra que me llamó la atención.

Se trata de la pintura «El sillón rojo«, por lo que he podido leer, retrata a Marie-Thérsé Walter, que entró en la vida de la artista alrededor de 1925.

Esto me hace pensar que muchos de los artistas, tuvieron como musas de inspiración a las mujeres que más les llamaron la atención en sus vidas, quizá admirados por su belleza o enamorados de ellas, quisieron inmortalizarlas en sus obras y vaya que lo lograron.

Si desean leer más, les comparto la fuente: https://www.artic.edu/artworks/5357/the-red-armchair

Nota 20230731-3654

El día de ayer mi familia y yo nos fuimos a visitar la «alameda del K-pop», sin embargo cuando llegamos, por fiestas patrias, la alameda había sido destinada a una feria de venta de diferentes productos de acuerdo a la fecha.

Averiguamos y nos comentaron que posiblemente se encontraban en otra ubicación, así que luego de recorrer la feria nos fuimos para allá.

Encontramos a un grupo de personas bailando y disfrutando de algunos ritmos de K-pop, estuvimos un rato viéndolos divertirse y luego continuamos con nuestro recorrido.

La cultura K-pop cada vez está más presente en nuestros jóvenes y aunque no sea un ritmo propio, todos tenemos derecho a disfrutar de lo que más nos guste.